El día a día

23 julio, 2016 • Educación, General

Reflexión, Octubre 2014

Hoy, como algunos otros días, he ido a llevar al cole a un peque. Hoy, como tantos otros días, hemos ido en villavesa, el autobús urbano. Estábamos en la parada, esperando, y cuando la hemos visto llegar, a Mikel se le ha iluminado la cara, se le han abierto esos grandes ojos que tiene y me ha gritado: “¡¡¡tiene muelle!!!”.

Veréis, algunas villavesas, son dobles, y están unidas por una zona que parece un muelle, y se estira y encoge para coger las rotondas.

Yo le he sonreído y contestado, no con tanta efusividad, pero para qué engañarnos, me encanta que cosas tan simples le hagan ilusión, y me gusta hacerle ver que me encanta verle contento. He visto de todo a mi alrededor… desde un treintañero que ha sonreído mirándole a Mikel, a niños con cara de asombro (claro, no es habitual ver a alguien tan contento por algo así), a caras inexpresivas que probablemente no hayan hecho ni caso, y por último, personas que miraban de reojo, primero a él, y luego a mí.

Estos últimos me incomodan…pero he aprendido a mirarles directamente, no de reojo como si así no nos diéramos cuenta que nos observan; y muchos de ellos, apartan la mirada. No sé qué les pasará por la cabeza, y muchas veces ni me interesa.

Mikel ha tenido varios diagnósticos (unos más, otros menos acertados), ha pasado de ser un niño “normal”, a “tener” autismo y a “ser” retrasado…Mikel no es un niño normal, no tiene autismo y no es retrasado. Mikel tiene algunas dificultades, a veces le cuesta entender las órdenes (necesita una explicación lógica), a veces le gusta tanto algo, que todo lo que dice, y hace es entorno a ello (pueden ser los pájaros, los trenes…). A Mikel no le gustan nada los besos, pero le encanta estar en contacto contigo, es muy cariñoso y le encaaaaantan las cosquillas. Se queda embobado con la televisión, hay que estar detrás de él para recordarle las cosas, quiere hacer las cosas él solo para así aprender y que tú estés contenta, le gustan las carreras, y sobre todo le gusta ganar, le gustan los libros, los parques y le encanta jugar…

Mikel, es un niño, un niño que necesita más ayuda que muchos, y menos que otros, pero un niño despierto, curioso y alegre.

Él no entiende (ni se fija) en las miradas y caras de las personas de su alrededor, yo sí me fijo…y su madre ni te cuento.

Nosotros también éramos una villavesa doble

Nosotros también éramos una villavesa con muelle y paseábamos enganchados 🙂


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