Escultura del amor

29 diciembre, 2015 • General

La escultura, es obra de Alexander Milov, un ucraniano que escribió lo siguiente como descripción de su espectacular obra de arte:

“Demuestra un conflicto entre un hombre y una mujer así como la expresión interna y externa de la naturaleza humana. Su ser interior tiene forma de niños transparentes, quienes se cogen de las manos a través del enrejado. Cuando se oscurece, los niños empiezan a brillar. Este brillo simboliza la pureza y sinceridad que une a la gente y da la oportunidad de arreglar las cosas”

A través del trabajo de mi padre en su consulta (médico de currículum, falto del adjetivo idóneo en la práctica, pero facilitador de bienestar ante todo), he aprendido a reconocer la importancia del inconsciente. Lo he podido ver en personas ajenas, en personas cercanas, y en primera persona. El inconsciente mueve mucha energía, y su canal de salida, es el cuerpo humano, en donde podemos ver los bloqueos, afecciones, síntomas… Cuando coloqué esta imagen como portada en la página de facebook, mi padre me escribió: “Una foto muy ilustrativa de la realidad a la que estás dedicando tu energía… Los niños como sujetos pacientes de los conflictos de donde provienen. Enhorabuena.”

En mi trabajo, nunca he comentado nada del tema del inconsciente, ni acerca de que los niños hasta los 7 años son esponjas absorbedoras de sus padres (emocional, conductual, y sobre todo inconscientemente). No tengo las palabras exactas para explicarlo, razones para demostrarlo, argumentos para defenderme ante el gran número de críticas que podría recibir, ni ganas de entrar en batallas que nada solucionan.

 

Escultura del amor de día

 

En mi vida personal, acudo a la consulta de mi padre, me beneficio de su trabajo (y pasión). Nunca he tomado medicamentos, ni conozco a mi médico de cabecera. Creo en el trabajo preventivo, y en la somatización de los síntomas, en que el cuerpo es muy sabio y en su poder autocurativo, creo en la fuerza de nuestra mente por lo que procuro mantener calladito a mi pepito grillo particular y alejarlo de mis problemas. Prefiero sentir a pensar (y más si es sobre mí misma), y creo que ante todo, somos animales, por lo que podemos observar y aprender mucho de ellos, porque nos muestran mucho de nuestra naturaleza.

Desconozco si de aquí a un tiempo hablaré más del inconsciente y lo incluiré en mi trabajo, por el momento sé que no lo voy a hacer así; no estoy preparada para los comentarios en contra, las críticas con mala intención, ni los insultos. Desgraciadamente en esta corriente son habituales los menosprecios en vez de las opiniones contrarias pero respetuosas. Siempre me ha parecido curioso atacar al otro para defenderse uno… No entiendo ese afán por imponer un pensamiento o creencia.

Volviendo a la escultura del Amor, en muchas ocasiones nuestra mente, juicios, ideas preconcebidas y malentendidos nos impiden hacer lo que verdaderamente sentimos y deseamos hacer; tal y como se muestra en la imagen. Cuando llegamos a adultos, nuestra mente nos bloquea en muchos momentos y no llevamos a cabo algo… Démosle una oportunidad a nuestra naturaleza…, a nuestra verdadera manera de ser, que siempre nos llevará a disfrutar y gozar de la vida.


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